Soy un desastre! Hace tiempo que anuncie mi regreso y desde entonces no he hecho ningún fundamento. Pensaba que estando de excedencia tendría más tiempo, pero Leia va creciendo y cada vez duerme menos de día y me reclama más, y por las tardes con las dos, es prácticamente imposible. Y aunque parada no he estado (he tejido, he cosido los trajes de carnaval, he dibujado, estoy aprendiendo lettering...), no he tenido el tiempo suficiente para sentarme delante del ordenador y escribir un post o retocar fotos.
Y claro, si antes de tomarme el respiro ya tenía muchas cosas que enseñaros, ahora ya se me acumulan! Por eso ya es hora de que os enseñe algo de lo que teji en su momento (creo que el bebé ya va a hacer dos años!).
Este es un proyecto que me gustó mucho. No sólo porque era algo nuevo y tuve que investigar un poco (cosa que me encanta), sino porque además de eso, tuve que aprender puntos nuevos. El punto garbanzo (muy bonito y divertido, pero muy difícil para hacer aumentos y disminuciones).
Buscando inspiración encontré un patrón de un erizo monisimo, que por su puesto modifique a mi antojo.
Por lo general mis sonajeros suelen ser una bola y un palo, pero la forma del erizo no me inspiraba a hacer algo así. Lo hice de un tamaño mayor al que suelo hacer la bola y le meti un sonajero plano en la base. Intente que fuera fácil de agarrar para las manos de un bebe y sabia que lo primero que iba a hacer era meterse el morrito en la boca.
El resultado, este bonito erizo que regale a mi jefa!
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viernes, 8 de junio de 2018
domingo, 12 de noviembre de 2017
Hola mundo! He vuelto!
Hacia tiempo que quería volver por aquí. El respiro que necesitaba se ha hecho más largo de lo que esperaba, pero me ha venido bien. Cuando decidí dejarlo estaba agobiadisima, y no era para menos. La lista de pedidos que tenía era bastante larga y no me dejaba tiempo para mi ni para los míos. Y Uma necesitaba a su amatxo. Al final tejer se convirtió en una obligación, y eso no molaba nada. Así que deje de tejer. Del todo. Ni tan siquiera para mi. Nada.
Pero hace unos cuantos meses, cuando descubrí que estaba embarazada, me entraron ganas de volver a tejer. Ganas y necesidad. No podía ser que hubiera hecho sonajeros para todo el mundo y mi niña se quedara sin uno. Y claro, me puse a tejer.
Pero ahora, con dos mini-yos pululando por casa, lo de tejer es complicado, no tengo mucho tiempo. No me refiero sólo para tejer, si no tiempo para nada. Me acuerdo que con Uma las cosas parecían complicadas, pero es que con dos son casi imposible (la que tenga 3 hijos o más se estará riendo de mi, seguro). Por eso me he cogido un año de excedencia en el trabajo. Con Uma no lo hice y me arrepentí muchísimo. Si es que crecen tan deprisa... Y estos años no vuelven. Así que ahora que tengo la oportunidad de hacerlo, me apetece muchísimo tener un año para disfrutar de los primeros meses de Leia y de los terribles 4 años de Uma. Un año para tomarme todo con más calma, con más paciencia. Sin tantas prisas ni estrés. Como diría mi jefe, un año para dedicarme a este nuevo proyecto.
Y esa es la razón por la cual mi regreso no es un verdadero regreso. Me explico: Voy a volver a escribir en el blog y a publicar todo en Facebook, os enseñaré todas las cosas que he hecho (que son un montón), las que estoy haciendo, como estoy experimentando con otras técnicas (he empezado a usar la máquina de coser), como van creciendo mis niñas y todas las cosas que se me pasan por la cabeza. En fin, lo de siempre.
Lo que no voy a hacer, y esto es lo que va a entristecer a muchas, es coger pedidos. Voy a tejer por el mero hecho de tejer, por diversión, por hacer cosas bonitas, por regalar cositas hechas con amor... Voy a tejer para mi, porque me apetece, me calma, me relaja y me hace feliz. Y lo siento mucho, pero por el momento esto va a ser asi. Quizás más adelante... No se, ya veremos.
Por ahora solo deciros que he vuelto y que a partir de ahora empezareis a verme mas a menudo por aquí, y por Facebook, y quien sabe, igual algún día hasta por instagram!! ;)
Y para empezar con buen pie y aunque tengo muchas más cosas por enseñaros, os enseño el sonajero que le he tejido a Leia. Quería que fuera algo único, que no lo tuviera nadie, y que fuera algo que las dos hermanas tuvieran en común. TOTORO. En su día Uma tuvo el mismo sonajero, pero se perdió (siempre se van los mejores). Suerte que escribí el patrón y he podido volver a hacerlo sin volverme muy loca. Ahora Uma tiene toda la familia Totoro y Leia un pequeño sonajero Totoro. Ya me las imagino juntas jugando...
PD: Creo que he perdido un poco de practica con las fotos. Las he hecho bastante deprisa porque Leia quería jugar con el ya!! Y chuparlo!! Luego ha sido difícil quitarselo...
Pero hace unos cuantos meses, cuando descubrí que estaba embarazada, me entraron ganas de volver a tejer. Ganas y necesidad. No podía ser que hubiera hecho sonajeros para todo el mundo y mi niña se quedara sin uno. Y claro, me puse a tejer.
Pero ahora, con dos mini-yos pululando por casa, lo de tejer es complicado, no tengo mucho tiempo. No me refiero sólo para tejer, si no tiempo para nada. Me acuerdo que con Uma las cosas parecían complicadas, pero es que con dos son casi imposible (la que tenga 3 hijos o más se estará riendo de mi, seguro). Por eso me he cogido un año de excedencia en el trabajo. Con Uma no lo hice y me arrepentí muchísimo. Si es que crecen tan deprisa... Y estos años no vuelven. Así que ahora que tengo la oportunidad de hacerlo, me apetece muchísimo tener un año para disfrutar de los primeros meses de Leia y de los terribles 4 años de Uma. Un año para tomarme todo con más calma, con más paciencia. Sin tantas prisas ni estrés. Como diría mi jefe, un año para dedicarme a este nuevo proyecto.
Y esa es la razón por la cual mi regreso no es un verdadero regreso. Me explico: Voy a volver a escribir en el blog y a publicar todo en Facebook, os enseñaré todas las cosas que he hecho (que son un montón), las que estoy haciendo, como estoy experimentando con otras técnicas (he empezado a usar la máquina de coser), como van creciendo mis niñas y todas las cosas que se me pasan por la cabeza. En fin, lo de siempre.
Lo que no voy a hacer, y esto es lo que va a entristecer a muchas, es coger pedidos. Voy a tejer por el mero hecho de tejer, por diversión, por hacer cosas bonitas, por regalar cositas hechas con amor... Voy a tejer para mi, porque me apetece, me calma, me relaja y me hace feliz. Y lo siento mucho, pero por el momento esto va a ser asi. Quizás más adelante... No se, ya veremos.
Por ahora solo deciros que he vuelto y que a partir de ahora empezareis a verme mas a menudo por aquí, y por Facebook, y quien sabe, igual algún día hasta por instagram!! ;)
Y para empezar con buen pie y aunque tengo muchas más cosas por enseñaros, os enseño el sonajero que le he tejido a Leia. Quería que fuera algo único, que no lo tuviera nadie, y que fuera algo que las dos hermanas tuvieran en común. TOTORO. En su día Uma tuvo el mismo sonajero, pero se perdió (siempre se van los mejores). Suerte que escribí el patrón y he podido volver a hacerlo sin volverme muy loca. Ahora Uma tiene toda la familia Totoro y Leia un pequeño sonajero Totoro. Ya me las imagino juntas jugando...
PD: Creo que he perdido un poco de practica con las fotos. Las he hecho bastante deprisa porque Leia quería jugar con el ya!! Y chuparlo!! Luego ha sido difícil quitarselo...
jueves, 21 de enero de 2016
La rana que no quería ser principe
Esta rana tan salada no quiere ser príncipe. Quiere seguir siendo rana a pesar de todos los besos que le van a dar. Quiere jugar en su charca y olvidarse de castillos y princesas! Quiere croar y hacer ruiditos en las manos de su nuevo amigo.
Este gracioso sonajero me lo pidió una amiga de la infancia que luego se convirtió en prima. Ya os hable de ella porque a sus hijas les hice un neko para la mayor y un conejito para Elene. Luego ella me pidió que hiciera unas vaquitas. Recordais? Bueno, pues en verano me volvió a hacer otro pedido. Esta vez también se queda en familia (otra amiga de la infancia que se convirtió en prima).
A mi la rana me encanta. Supongo que porque es simple, verde y alegre. Además lo convine con morado y lila en zigzag, porque me chivaron que a la futura trimadre (si, tres!) le encanta el morado, y a mi también. Aunque no fue mi primera opción, creo que fue todo un acierto.
Espero que el pequeño Indar la disfrute mucho!
Este gracioso sonajero me lo pidió una amiga de la infancia que luego se convirtió en prima. Ya os hable de ella porque a sus hijas les hice un neko para la mayor y un conejito para Elene. Luego ella me pidió que hiciera unas vaquitas. Recordais? Bueno, pues en verano me volvió a hacer otro pedido. Esta vez también se queda en familia (otra amiga de la infancia que se convirtió en prima).
A mi la rana me encanta. Supongo que porque es simple, verde y alegre. Además lo convine con morado y lila en zigzag, porque me chivaron que a la futura trimadre (si, tres!) le encanta el morado, y a mi también. Aunque no fue mi primera opción, creo que fue todo un acierto.
Espero que el pequeño Indar la disfrute mucho!
jueves, 7 de enero de 2016
Una Leona Morada
Bueno, el caso es que unos amigos me pidieron un león, para una niña. Ellos eligieron color. Al principio no estaba muy convencida de los colores (morado y rojo), pero es que no soy muy fan del rojo. Pero he de decir que el resultado me gusta muchísimo. Y por lo que se, a ellos también.
Pero no contentos con ello, quisieron que bordara el nombre de la niña: Lea (me parece un nombre precioso). Cosa que me dio mucho miedo. Bordar sobre tejido es muy difícil. La primera vez que borde lo hice sobre una jirafa africana y me costo la vida. Todavía no le tengo pillado el truco, por lo que tuve que hacer y deshacer tantas veces que me daba miedo estropear el tejido.
Pero bueno, el resultado no es tan malo, no?
miércoles, 18 de noviembre de 2015
Pingüinos hermanos
En el post anterior os contaba que me habían regalado el libro "El mundo de Pica Pau". Precioso, maravilloso! Y entre otras cosas os decía lo que me había costado decidir cual sería el primer amigurumi que iba a tejer. A que no adivinais cual fue? Jejeje
Pues sí. El pingüino Humboldt (el nombre es el que le ha puesto su creadora, yo le llamaría Pingu) me robo el corazón nada mas verlo. Tenía que hacerlo ya! Así que aprovechando que mi vecina Bea estaba embarazada, decidí que esta vez el sonajero que tengo costumbre regalar iba a tener diferente forma.
Pero a veces las cosas no salen como te lo imaginas. Resulta que cuando fuí a meterle la bola al muñeco, el muñeco se deformó y no quedaba nada bonito. La verdad es que la bola que utilizo es muy grande. Estoy buscando una bola mas pequeña para que esto no me vuelva a pasar.
Al final no me quedó mas remedio que quitar la bola y dejar el muñeco bonito, pero sin sonido.
Ya sabéis que yo personalmente prefiero regalar sonajeros a bebes. Primero porque estoy segura que muñecos van a tener miles. Y segundo porque creo que les estimula mas. Pueden agarrarlos desde pequeños y cuando los mueven suenan! y eso les encanta.
Pues eso, el pingüino se quedó mudo. Algo había que hacer. Y estaba claro el qué.
El recién llegado Aimar tiene un hermano mayor llamado Mikel. Acaba de cumplir los tres años y es un pequeño terremoto. Lleva muy bien la llegada de su hermanito, pero sabéis que intento no olvidarme del hermano mayor cuando hago regalos. Así que...
Me llevé el patrón del pingüino a mi terreno y lo convertí en un sonajero! Y así, un pingüino para cada hermano!
Mirar que bonitos!
jueves, 29 de octubre de 2015
Sonajeros en el trabajo
En el post anterior os conté que un compañero de trabajo iba a ser padre, pues en realidad eran dos los compañeros que en el mes de Julio se convirtieron en padres. Bueno, uno de ellos en bipadre. Y como ya va siendo costumbre, les hice unos bonitos sonajeros para los pequeñines.
Por lo general, aunque sepan que les voy ha hacer un regalito, suelo mantener en secreto el animal, o los colores... Pero como a otros compañeros les deje elegir, a estos no podía hacer otra cosa que dejarles personalizar el sonajero.
Y así hicieron.
Así que para el pequeño Erik hice un león. Para que tenga garra y sea fuerte ante la vida.
Y para la pequeña Sua, una monita. Bailarina como su madre!
Basada en el monito que le hice a Uma y con un atrevido estampado (lo que me costo!) en rosa y verde, el lacito le da un toque de glamour inprescindible.
Por lo general, aunque sepan que les voy ha hacer un regalito, suelo mantener en secreto el animal, o los colores... Pero como a otros compañeros les deje elegir, a estos no podía hacer otra cosa que dejarles personalizar el sonajero.
Y así hicieron.
Así que para el pequeño Erik hice un león. Para que tenga garra y sea fuerte ante la vida.
Y para la pequeña Sua, una monita. Bailarina como su madre!
Basada en el monito que le hice a Uma y con un atrevido estampado (lo que me costo!) en rosa y verde, el lacito le da un toque de glamour inprescindible.
jueves, 25 de junio de 2015
Pascualina, la elefanta gris
En realida, yo le llamo Pascualina, pero Uma llama Buu a todos los elefantes, asi que supongo que su nueva dueña acabará llamandola Buu!
Esta elefantita me la pidio una amiga. En realida ella me pidió un elefante rosa. Pero es que cada vez que escucho "elefante rosa", no puedo evitar acordarme de un libro de mi infancia que me encantaba: Rosa Caramelo. Me gustaba tanto, que cuando nació Uma, lo encontré por casualidad y no pude resistirme a comprarlo. Eso si, la versión en euskera: Arrosa eta leuna.
De pequeña me encantaban las ilustraciones, elefantes rosas y grises, lazos, flores, pájaros de colores... Pero en realidad lo bonito del libro es el mensaje. Trata de unas elefantas que son rosas, porque desde pequeñas solo comen flores para poder ser rosas. Mientras que sus hermanos viven en libertad y juegan, ellas viven encerradas en el recinto donde crecen las flores. Todas son rosas menos Pascualina, que por muchas flores que coma no se vuelve rosa. Al final, Pascualina decide salir y vivir con sus hermanos y ser gris, y todas las elefantas la siguen. Por eso, hoy en dia, al mirar a un elefante no sabemos si son elefantes o elefantas, porque todos son grises! Iguales!
Y por eso, siempre que pueda, haré elefantes grises y no rosas.
De todas formas, algo rosa lleva (que no es que le tenga alergia al rosa ni nada). Y creo que ha sido todo un acierto la elección de colores. O que opináis?
PD: Espero que mi amiga no se enfade por no haberle hecho una elefante rosa...
martes, 9 de junio de 2015
Leo el león ataca de nuevo. Grrrrr!
Ya tenía ganas de hacer otro león. El que hice hace tiempo me gustó mucho hacerlo, pero nadie volvió a pedirme más. Ahora he hecho otro y voy a hacer alguno mas, seguro. ;)

martes, 26 de mayo de 2015
Vaca y vaquita voladoras
Voladoras!!! Si si,
voladoras! Y no porque tengan alas ni nada, sino porque han tenido que coger un
avión para conocer a sus nuevas dueñas. Hasta Mallorca se han ido!
La vaquita ya la conocéis, hice una junto a una jirafa para
dos hermanas gemelas. Y al igual que la jirafa ha gustado muchísimo. Y como la
jirafa, este patrón tampoco es mío. Lo encontré en Etsy, donde lo podéis
comprar. La verdad es que esta muy bien explicado, eso si, en ingles.
Ya se que parece que últimamente compro muchos patrones, pero
cuando te piden algo muy concreto, y no tienes tiempo para la prueba y error…. Pues
eso. Y además, cuando vi esta vaquita no pude resistirme. Y es que es tan bonitaaaaa!!!
Me la pidió la madre de Elene, a la que le hice el bonito
conejito. Quería algo para la pequeña Emma, y algo para su hermana Alba. Y eso
hice, unas vaquitas a juego para dos hermanas.
Bonitas verdad?

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